El BCE rescata al euro: aleja la paridad, pero a los bajistas aún les queda cuerda
El Banco Central Europeo (BCE) ha culminado el abandono de su política monetaria ultraflexible con la claudicación de la presidenta del organismo, Christine Lagarde, sobre las subidas de tipos tempranas que hace apenas unas semanas solo se contemplaban entre los más ‘halcones’ del banco central. En una publicación del blog del instituto emisor notablemente explícita, la banquera central parece haber preanunciado las probables decisiones políticas clave de la reunión del BCE del 9 de junio. Y el euro ha estirado el rebote iniciado la semana pasada animado por las perspectivas de que el organismo se una al coro de supervisores monetarios que combaten la inflación a golpe de subidas de tipos, pero otros peligros acechan en la eurozona, por lo que los bajistas aún tienen mecha en el mercado.
La escalada del petróleo por la guerra de Irán, el repunte de los rendimientos de la deuda soberana y la incertidumbre geopolítica dibujan un escenario de creciente tensión para los mercados de divisas en octubre.
El dólar estadounidense se ha apreciado durante el último mes, lo que eleva sus ganancias en lo que va de año hasta alrededor del 4% frente a las divisas de los mercados desarrollados, aunque los analistas de BlackRock creen que esta "sorprendente resiliencia" puede tener las horas contadas por la política monetaria de la Reserva Federal (Fed).
El mercado de divisas afronta un escenario especialmente complejo para el euro frente al dólar. La política monetaria, la evolución de los precios del petróleo y las tensiones fiscales y geopolíticas confluyen en un momento especialmente sensible a cualquier cambio en las perspectivas económicas.
El euro profundiza sus caídas este lunes y ha llegado a situarse en su nivel más bajo desde mayo de 2025, presionado por el aumento de los riesgos fiscales y políticos en Europa.
El euro ha alcanzado este jueves su nivel más bajo en 17 meses, mientras los inversores castigaban los activos europeos por el impacto en la economía regional de los mayores precios del petróleo y la inflación, en un contexto agravado por la creciente incertidumbre política.
El yen japonés prolonga este martes su fuerte remontada frente al dólar y se aproxima a sus niveles más altos del año, favorecido por las crecientes expectativas de nuevas subidas de tipos del Banco de Japón (BoJ) y por un movimiento técnico que está obligando a los inversores a cerrar posiciones bajistas sobre la moneda nipona.
"Su yen se está debilitando y necesitaban un poco de ayuda. Y siempre estamos ahí para Japón". Así se expresó el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al ser preguntado por la primera intervención coordinada entre ambos países desde 2011 –justo después del terremoto que devastó Japón– entre Washington y Tokio para estabilizar la divisa nipona, que el pasado jueves llegó a rozar los 164 yenes por dólar, su nivel más bajo desde 1990.
El yen japonés ha caído este martes a su nivel más bajo desde 1986 frente al dólar estadounidense, encendiendo las alertas de los inversores sobre una posible intervención de las autoridades japonesas.
El entusiasmo posterior a la decisión de la Reserva Federal (Fed) respalda al dólar, que este viernes se mantiene al alza y alcanza su nivel más alto en un año, mientras los inversores siguen asimilando la mayor probabilidad de que los tipos de interés suban en EEUU.
Las bolsas siguen moviéndose al son que marca el conflicto en Oriente Medio… y los mercados de divisas no son una excepción. Es más, la incertidumbre geopolítica se ha convertido en el principal foco de tensión para las monedas, sobre todo para el euro, que está llamada a ser una de las "perdedoras" por la guerra en Irán.
Japón ha iniciado su campaña de intervención en el mercado de divisas de 2026, con una actuación sobre el dólar/yen que, según fuentes de mercado, se produjo este jueves, cuando el cruce superaba el nivel de 160.
El anuncio del alto el fuego durante dos semanas en Irán empuja a las divisas, con excepción del dólar que cae a su nivel más bajo en un mes, y el euro repunta cerca de un 1%, hasta los 1,168 dólares.
La guerra en Irán está reconfigurando las previsiones de mercado y obligando a los grandes bancos a revisar sus escenarios tanto en divisas como en energía.
El dólar vuelve a consolidarse como activo refugio en medio de la escalada bélica entre EEUU, Israel e Irán. Tras los ataques del fin de semana y el repunte inmediato del petróleo, los inversores han girado hacia activos considerados seguros, impulsando al billete verde frente a sus principales cruces, mientras el euro pierde terreno y las divisas más expuestas a la energía sufren mayor presión.
El dólar estadounidense vuelve a verse bajo presión tras la depreciación que ha sufrido en los últimos meses en su comparativa con las principales divisas internacionales, especialmente frente al euro, y los analistas de ING creen que el futuro del 'billete verde' estará condicionado por la respuesta a diez cuestiones.
La evolución del dólar se ha convertido en uno de los grandes focos de atención de los mercados en los últimos tiempos. La divisa estadounidense se ha debilitado de forma significativa frente al resto de monedas del G10, a pesar de que la economía de EEUU mantiene un crecimiento sólido y de que la Reserva Federal (Fed) parece no tener prisa por recortar los tipos de interés.
La plata ha superado la barrera de los 100 dólares por onza y, según Julius Baer, su comportamiento ya no responde a los factores habituales del mercado.
El yen se fortalece en su cruce frente al dólar (el USD/JPY cotiza en el entorno de los 154 yenes por dólar), mientras la bolsa ha caído con fuerza, con el Nikkei dejándose casi un 2% este lunes, después de que los tambores de intervención monetaria resuenen con más fuerza que nunca en Japón.
El dólar ha perdido fuerza frente al euro presionado por las renovadas tensiones comerciales entre Estados Unidos y la Unión Europea (UE). Así, la divisa comunitaria se ha apreciado un 0,80% ante el 'billete verde' y ha superado el nivel de los 1,17 dólares ($1,172).
La geopolítica se ha adueñado de los mercados en este inicio de 2026, y las divisas no iban a ser una excepción. Como señalan los expertos de ING, "los 'forwards' de la corona danesa (DKK) han empezado a descontar una mayor rentabilidad en los últimos días".