El euro prolonga sus subidas por las pistas de Lagarde de un giro 'halcón' en el BCE
Febrero ha sido un mes de impasse para el Banco Central Europeo (BCE) en cuando a decisiones de política monetaria de su Consejo de Gobierno se refiere, pero la reunión mensual ha dejado un momento particularmente intenso durante la conferencia de prensa de la presidenta del organismo, Christine Lagarde. Ante la falta la novedades de este mes tras los cambios introducidos en diciembre y a la luz de la galopante inflación, la presidenta del BCE ha tratado de evitar dar cualquier argumento para la especulación sobre subidas de tipos o endurecimiento monetario y emplazar a los mercados a marzo. Pero su constante intento de esquivar comprometerse es lo que ha dado un sesgo 'halcón' a sus declaraciones.
El yen japonés ha caído este martes a su nivel más bajo desde 1986 frente al dólar estadounidense, encendiendo las alertas de los inversores sobre una posible intervención de las autoridades japonesas.
El entusiasmo posterior a la decisión de la Reserva Federal (Fed) respalda al dólar, que este viernes se mantiene al alza y alcanza su nivel más alto en un año, mientras los inversores siguen asimilando la mayor probabilidad de que los tipos de interés suban en EEUU.
Las bolsas siguen moviéndose al son que marca el conflicto en Oriente Medio… y los mercados de divisas no son una excepción. Es más, la incertidumbre geopolítica se ha convertido en el principal foco de tensión para las monedas, sobre todo para el euro, que está llamada a ser una de las "perdedoras" por la guerra en Irán.
Japón ha iniciado su campaña de intervención en el mercado de divisas de 2026, con una actuación sobre el dólar/yen que, según fuentes de mercado, se produjo este jueves, cuando el cruce superaba el nivel de 160.
El anuncio del alto el fuego durante dos semanas en Irán empuja a las divisas, con excepción del dólar que cae a su nivel más bajo en un mes, y el euro repunta cerca de un 1%, hasta los 1,168 dólares.
La guerra en Irán está reconfigurando las previsiones de mercado y obligando a los grandes bancos a revisar sus escenarios tanto en divisas como en energía.
El dólar vuelve a consolidarse como activo refugio en medio de la escalada bélica entre EEUU, Israel e Irán. Tras los ataques del fin de semana y el repunte inmediato del petróleo, los inversores han girado hacia activos considerados seguros, impulsando al billete verde frente a sus principales cruces, mientras el euro pierde terreno y las divisas más expuestas a la energía sufren mayor presión.
El dólar estadounidense vuelve a verse bajo presión tras la depreciación que ha sufrido en los últimos meses en su comparativa con las principales divisas internacionales, especialmente frente al euro, y los analistas de ING creen que el futuro del 'billete verde' estará condicionado por la respuesta a diez cuestiones.
La evolución del dólar se ha convertido en uno de los grandes focos de atención de los mercados en los últimos tiempos. La divisa estadounidense se ha debilitado de forma significativa frente al resto de monedas del G10, a pesar de que la economía de EEUU mantiene un crecimiento sólido y de que la Reserva Federal (Fed) parece no tener prisa por recortar los tipos de interés.
La plata ha superado la barrera de los 100 dólares por onza y, según Julius Baer, su comportamiento ya no responde a los factores habituales del mercado.
El yen se fortalece en su cruce frente al dólar (el USD/JPY cotiza en el entorno de los 154 yenes por dólar), mientras la bolsa ha caído con fuerza, con el Nikkei dejándose casi un 2% este lunes, después de que los tambores de intervención monetaria resuenen con más fuerza que nunca en Japón.
El dólar ha perdido fuerza frente al euro presionado por las renovadas tensiones comerciales entre Estados Unidos y la Unión Europea (UE). Así, la divisa comunitaria se ha apreciado un 0,80% ante el 'billete verde' y ha superado el nivel de los 1,17 dólares ($1,172).
La geopolítica se ha adueñado de los mercados en este inicio de 2026, y las divisas no iban a ser una excepción. Como señalan los expertos de ING, "los 'forwards' de la corona danesa (DKK) han empezado a descontar una mayor rentabilidad en los últimos días".
El dólar ha sufrido su peor desempeño desde 2017, con una caída de casi el 10% frente a sus rivales. Las apuestas de la Reserva Federal (Fed) sobre un recorte de los tipos de interés, la reducción de los diferenciales frente a otras monedas y las preocupaciones sobre los déficits fiscales y la incertidumbre política han pesado sobre la divisa estadounidense.
Desde la vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca, la evolución del dólar se ha convertido en el centro de atención de los mercados. Y es que las débiles perspectivas de crecimiento de la economía mundial apuntan a un escenario menos favorable para el 'billete verde'.
Tras la fuerte caída registrada el martes, la mayor en 12 años, el oro ha rebotado con moderación (+0,38%, 4. 124 dólares). Esto, después de retroceder más del 6% en la sesión anterior.
El euro sigue débil en su cruce con el dólar, presionado por las preocupaciones sobre la estabilidad política y fiscal francesa tras la dimisión del primer ministro francés, Sébastien Lecornu.
El euro cae presionado por la nueva crisis política de Francia tras la dimisión del primer ministro, Sébastien Lecornu, cuando llevaba tan solo 28 días en el cargo.
El euro ha subido y se fortalece frente al dólar tras la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de mantener los tipos sin cambios y después de que el mercado laboral de Estados Unidos haya ofrecido una muestra más de su deterioro.